La historia de Numancia

Medio: 
National Geographic - Historia, núm. 13
Fecha: 
2004
Autor: 
Juan Carlos Tornos

   “Las luchas por la libertad no sólo despiertan nuestro interés histórico sino también nuestro sentimiento". Así empieza la Historia de Numancia que escribió Adolf Schulten (1870-1960), a cuyo nombre ha quedado indisolublemente unido el de la ciudad celtibérica. Formado en la Alemania que se unificó en el año de su nacimiento, y cuya conciencia nacional había cristalizado como reacción frente a la ocupación napoleónica (otra lucha por la libertad), para Schulten -como para muchos de sus coetáneos- los pueblos y las nacionalidades son los sujetos de la historia, pueblos cuyos rasgos profundos perduran en el tiempo. Así, los iberos (con los que Schulten identificaba a los celtíberos numantinos) eran valientes, desunidos, caóticos, heroicos pero salvajes hasta el fanatismo, orgullosos e indolentes... Características que los habrían llevado tanto a una resistencia heroica como a un fracaso inevitable, y que el arqueólogo alemán creía percibir en las gentes de la Meseta cuando excavó la ciudad entre 1905 y 1912.

   No fue el descubridor de Numancia, pero sí quien procedió a su excavación sistemática y localizó los siete campamentos romanos que la estrangularon. Sin embargo, más allá del idealismo, el nacionalismo y los prejuicios raciales de su autor se impone el estilo vigoroso y sugerente de esta obra, publicada en español en 1945, en traducción de Luis Pericot. Ahora, precedida de un magnífico estudio de Fernando Wulff, la editorial pamplonesa Urgoiti la ha incluido en su colección «Historiadores», donde se agrupan ediciones críticas de las obras más relevantes de la historiografía y el pensamiento de la España contemporánea.